martes, 2 de octubre de 2012

Pencas de acelgas rebozadas


"Volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás, otra"
(Charles Caleb Colton (1780-1832) Poeta inglés)


Con las acelgas que había comprado la semana anterior, dejé cocidas las pencas y utilicé las hojas para el potaje de habichuelas con acelgas y arroz, y hoy las voy a utilizar rebozadas.


Ingredientes:
Las pencas de un manojo de acelgas cocidas
Harina para rebozado o tempura
Otro tipo de rebozado: Un vaso de cerveza y harina
Sal
Aceite para freír
Salsa barbacoa

Preparación:
Las pencas si no las tenemos cocidas las limpiamos bien y les quitamos los hilillos con un cuchillo, si son muy anchas cortarlas por la mitad y hacer unos bastones de unos 5 cm y las cocemos con un poco de sal en agua abundante en una olla hasta que al pincharlas veamos que están cocidas.


Preparamos los rebozados siguiendo las instrucciones del fabricante, si se utiliza la harina de rebozar (Yolanda, Hacendado o Santa Rita) queda un rebozado más espeso que queda muy crujiente por fuera y muy blandito por dentro.



Si utilizamos la tempura (Hacendado o Santa Rita), seguir las instrucciones del fabricante y poner el agua muy fría, yo suelo meter un vaso de agua en el congelador unos 10 minutos porque es la base para que el rebozado quede muy crujiente tanto por dentro como por fuera, este rebozado queda muy ligero.
Y si no tenéis estas harinas especiales podemos hacer nosotros mismos nuestro rebozado con un vaso de cerveza e ir añadiendo harina hasta que quede una masa no demasiado clarita más bien tirando a espesita, la dejamos reposar unos 15 minutos y ya podemos utilizarla.

Ponemos una sartén con abundante aceite y las vamos friendo por tandas y reservamos en un plato con papel absorbente para que pierda el exceso de aceite.



Para servir podéis acompañarlas con un poco de salsa barbacoa para que se pueda mojar.




Nota: Cuando preparo masa para un rebozado, tanto con las harinas que ya venden como el casero me gusta echarle un poquito de sal y dejarlas en reposo un ratito.

lunes, 1 de octubre de 2012

Un triste filete empanado

"Hacer algo totalmente diferente podría ser algo totalmente genial"

Un día que estuve un poco liada de trabajo, casa, compra y todas esas cosas  a las que nos dedicamos la mayoría de las mujeres se me echó encima el tiempo para preparar la comida y vi en el supermercado unos filetes que ya venían empanados y decidí comprarlos, ya tenía solucionada la comida de aquel día, un filete empanado con patatas fritas y una ensalada y en 15 minutos la comida lista, no tenía tiempo para más, incluso llegaron a comer y no había ni podido guardar la compra, pero eso sí la comida la tenían lista, tanto mis hijos como mi marido vienen a casa a comer y tienen una hora escasa para hacerlo por lo que a costa de otras cosas, la comida tiene que estar preparada. Cuando les puse el plato a modo de reproche me dijeron, hoy no tenías muchas ganas de cocinar nos has puesto un triste filete empanado, la verdad es que con el día tan movidito que había tenido no me hizo mucha gracia el comentario, por lo que se me ocurrió como enriquecer un triste filete empanado que a veces es tan socorrido cuando el tiempo apremia.

Ingredientes:
Filetes de pollo, de jamón de cerdo o de ternera para empanar (también se pueden comprar ya empanados, los hay muy buenos en la carnicería donde suelo comprar)
Harina, huevo y pan rallado para empanar
Una cebolla
6 tomates de pera (o una lata de tomate para freír troceado)
Lonchas de queso tipo sandwich, havarti, emmental o gouda
Aceite, sal y pimienta



Preparación:
Si preparamos nosotros mismos los filetes pedir al carnicero que nos los corte finitos, aplastar bien con un mazo, salpimentar por ambos lados, pasar por harina, huevo batido y pan rallado y reservar para freír.

Cortar la cebolla en juliana y freír en una sartén con un poco de aceite, cuando esté bien pochada poner el tomate sin piel y cortado en brunoise (trocitos pequeños) o la lata de tomate troceado, sofreír el conjunto unos 10 minutos, añadir un poco de sal y reservar.


En una freidora o en una sartén con abundante aceite freír los filetes y ponerlos en una fuente de horno, cuando estén todos hechos napar con un poco de la salsa de tomate y poner encima una loncha de queso y meter en el horno a gratinar unos minutos y servir.



Así seguro que a los niños les gustará más.
Si a los tuyos no les gusta la cebolla, tritúralo todo  y haz una salsa de tomate, siempre mejor casera que de bote.

Nota: Otra forma de enriquecer el filete empanado es que antes de empanar pon un pimiento de piquillo encima de la carne y luego pasa todo por harina, huevo y pan rallado y fríelo, verás que toque tan jugoso tiene.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Potaje de habichuelas con acelgas y arroz


"Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas" 
(Rabindranath Tagore)

El martes fui al mercado a comprar un poco de verdura y de fruta, la verdad es que merece ir porque son los mismos agricultores o pageses como les llaman aquí, los que venden sus productos y además de estar muy frescos tienen muy buen precio, entre otras muchas cosas que compré me traje 3 manojos de acelgas por 1neuro, así que durante algunos días comeremos recetas hechas con acelgas, mi propuesta de hoy es un potaje que se hace en mi tierra de los olivares, un potaje de habichuelas con acelgas y arroz.

Ingredientes:
250 gr de habichuelas o judías blancas
50 gr de arroz
1 manojo de acelgas (o una bolsa de las que ya vienen cortadas)
1 cebolla
4 dientes de ajo
1 zanahoria
1 tomate
1 ñora
2 chorizos (opcional)
Sal
Pimentón de la Vera
2 dientes de ajo más
Cominos
Aceite de oliva virgen extra

Preparación:
El día anterior poner a remojo las habichuelas (o judías blancas) para que se ablanden.
Lavar las hojas de las acelgas muy bien (yo en este caso solo he utilizado las hojas porque las pencas las he usado en otro plato) y quitarles las hebras tirando con un cuchillo de los hilillos que se ven cuando las cortas, partirlas en trocitos y reservar.



En la olla exprés poner un chorreón de aceite y rehogar el chorizo cortado en rodajitas si se va a poner, la receta original no lleva chorizo pero en casa les gusta más con el chorizo por eso se lo pongo, y apartar, si no se pone chorizo empezar a partir de aquí, poner a rehogar la cebolla cortada en trozos grandes, los ajos enteros y la zanahoria cortada en trozos grandes (toda esta verdura después la voy a sacar para triturarla por eso la pongo en trozos grandes), el tomate, y la ñora, rehogar bien y añadir las habichuelas o judías blancas, añadir agua fría hasta que cubra, cuando empiece a hervir agregar medio vasito de vino de agua fría, esto se llama asustar a las habichuelas, consiste en cortarle de golpe la cocción, cuando vuelva a hervir repetir la misma operación, esto se hace tres veces, cuando de nuevo empiece a hervir tapamos la olla y ponemos a cocer entre 12-15 minutos, todo depende de la olla que tengas, si es superrápida con ese tiempo es suficiente si es normal quizás necesites 30 minutos y si se hace en puchero a fuego lento necesitará como 1 hora u hora y media.
Pasado el tiempo de cocción, abrir la olla y sacar los trozos de verdura (cebolla, ajos, tomate, zanahoria y ñora), triturarla en la batidora y añadir de nuevo a la olla, agregar las acelgas y el puñado de arroz, echar como una cucharada de sal y una punta de cominos.
En una sartén aparte echar un poco de aceite y freír 2 ajos hechos láminas finitas, cuidado que no se quemen, fuera del calor añadir una cucharada de pimentón de la Vera darle un par de vueltas para que el pimentón se fría pero cuidado porque se quema enseguida por eso lo hago fuera del calor y echarlo en la olla, y en los últimos 5 minutos antes de servir agregar el chorizo que teníamos apartado, habrá que añadir un poco de agua si vemos que se quedan demasiado espesas porque el arroz consume mucha agua, cuando el arroz esté cocido se puede servir.


Nota: Si en tu casa pasa como en la mía que cada uno viene a una hora diferente a comer,  no le pongas el arroz porque el último en comer se comerá el arroz pasado, yo lo que hago es que cuezo el arroz aparte y lo dejo escurrido y refrescado y a la hora de servirlo pongo en cada plato un par de cucharadas de arroz cocido y le doy un calentón a última hora, no es lo mismo pero por lo menos el arroz está en su punto.

Para servirlo puedes poner un chorreón de aceite crudo y unas gotas de vinagre de jerez.


martes, 25 de septiembre de 2012

Revuelto de acelgas con gambas


La acelga
Dicen de las niñas feas
que tienen cara de acelga
pero la Acelga no es fea.

El Acelgo la miraba
desde un rincón de la huerta
y la vio tan verdecita,
tan estirada y tan tierna,
que no lo pudo evitar
y se enamoró de ella.

-Acelga, ¿me quieres mucho?
-Te quiero más que a la tierra,
más que al chorrito de agua
y más que al sol de la siesta.

-¿Te casas conmigo, di?
-me caso cuando tú quieras.
Y le dio un beso en la hoja
florecida de inocencia.

Rosa Díaz (La cesta de Julita, Ed. Hiperión, 2004)

Ingredientes:
Un manojo de acelgas
250 gr de gambas
3 dientes de ajos
4 huevos
Aceite de oliva virgen extra
Sal



Preparación:
Lavar bien las acelgas y quitar las hebras de las pencas y trocear, ponerlas a hervir en abundante agua con un poco de sal hasta que al pinchar con un cuchillo veamos que están tiernas (a mí me gusta que queden un poco enteritas, pero cada uno puede darle el punto que más le guste). Escurrir y reservar.

Pelar las gambas y reservar.

Pelar y picar los ajos y ponerlos en una sartén con unas cuatro cucharadas de aceite y poner los ajos a freír (cuidado que no se quemen), añadir las acelgas y rehogarlas, cuando estén hechas poner las gambas un par de minutos y cascar los huevos, darles unas vueltas rápidamente para que cuajen, pero no mucho tiempo porque es preferible que estén un poco crudos a muy hechos. Rectificar el punto de sal si es necesario.

Nota: También se puede hacer con las bolsas que vienen ya lavadas y cortadas.